jueves, 24 de mayo de 2012

Argentina a 11 años del “corralito” y las Asambleas Populares




Argentina a 11 años del “corralito” y las Asambleas Populares

Argentina desde mediados de los ‘80 agravo su crisis, comenzando un proceso de recesión, con una inflación que fue en aumento, graves desequilibrios fiscales, inestabilidad macroeconómica de corto plazo, un alto grado de incertidumbre, un abultado endeudamiento externo y ocasionando que el país quedara sin prácticamente reservas internacionales, todo ello también genero un proceso de desocupación creciente.

Durante el período comprendido entre los años 1997 y 2001, las Provincias Argentinas aumentaron
su stock de deuda en aproximadamente $18.100 millones.

Las Provincias y los Municipios recurrieron, paulatinamente, a la utilización de los recursos provenientes de la Coparticipación Federal de Impuestos como garantía de las operaciones de las mismas, ocasionando el creciente endeudamiento. Estas políticas llevaron a que la falta de recursos no afectara al pago de los servicios de la deuda, sino, en realidad, al pago de salarios y otros gastos operativos de las mismas. De esta forma, se genero un círculo vicioso, ya que para cubrir dichos gastos, los Gobiernos Provinciales y Municipales debían obtener financiamiento adicional que provenían de entidades bancarias y de la emisión de títulos públicos. La mayoría de los prestamos tomados fueron destinados a la financiación de deudas y, en menor medida, al pago de deuda flotante de ejercicios anteriores y a solventar gastos de funcionamiento, lo cual estuvo relacionado con la aguda situación fiscal y los sucesivos déficits que existieron durante estos años.

Para hacer frente a estos problemas, se llevaron a cabo distintos planes con el objetivo de paliar la profunda crisis, aunque no tuvieron éxito.

A partir de la década del ‘90, las políticas en la Argentina apuntaron a la consolidación de programas económicos de corte neoliberal, dirigidos, entre otras cosas, hacia una reducción de las funciones del Estado.

Esta situación produjo un aumento en la conflictividad social, las personas fueron cobrando conciencia de la inminente bancarrota. El gobierno acabo decretando la prohibición de retirar fondos bancarios mayores a U$250 semanales, esta medida en vez solucionar las cosas genero pánico en la población ocasionando el colapso en la cadena de pagos de las pequeñas y medianas empresas. Al mismo tiempo, el FMI decidió no,liberar un préstamo, ya concedido, de 2 mil millones de dolares y esta medida arrastro al Banco Mundial a negar prestamos similares al país.

El 19 y 20 de diciembre de 2001, , miles de personas se volcaron a las calles de Buenos Aires y de las principales ciudades del país bajo el lema “que se vayan todos”, días antes habían sufrido el “corralito” . El estado se mostró incapaz de controlar la situación, por ende el Presidente Fernando De la Rúa, carente de todo apoyo social se vio obligado a renunciar al día siguiente del comienzo de las movilizaciones. La indignación ciudadana en 13 días tumbo a cinco presidentes a costa de 39 personas asesinadas por la Policía. El 2 de Enero Duhalde fue elegido por la Asamblea Legislativa en medio del caos parlamentario por las movilizaciones populares existentes, se llego a esa decisión a través de un amplio consenso en el peronismo y la oposición, “el caudillo peronista” Eduardo Duhalde logró estabilizar la situación lo suficiente para llamar a elecciones, las elecciones estaban programadas para el 27 de Octubre de 2003 pero tras la “masacre de Avellaneda” finalmente se adelantaron al 27 de Abril.

En este contesto histórico-político tras las jornadas del 19 y 20 de Diciembre vecinos de diferentes barrios comenzaron a reunirse con regularidad y se comenzaron a organizar bajo la denominación de Asambleas Populares o Asambleas Barriales, en la Ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y otras ciudades del país.

La composición social de las mismas se podría decir que se caracterizo por un alto grado de heterogeneidad, la composición heterogénea hizo de esta acción colectiva su singularidad. Formaban parte mujeres y varones de distintas edades y trayectorias: desde personas que promediaban los setenta años hasta adolescentes, estudiantes secundarios y universitarios, desocupados, ocupados, jubilados, comerciantes, entre otros. Algunos llevaban años de activismo político, otros tenían pocas experiencias de tipo colectivo, incluso había quienes jamás se habían interesado en política. Varios habían intervenido políticamente durante los años 70 y, en ese momento, después de más de veinte años, volvían a involucrarse en este tipo de actividades.



La diversidad de trayectorias, de historias políticas y personales y la confluencia de saberes brindaron una particular dinámica al funcionamiento de las asambleas. En ese proceso, los asambleístas recuperaron conocimientos previos, resignificaron prácticas anteriores y crearon nuevas formas de relación y acción.

La forma de organizarse las mismas era similar a las actuales Asambleas Populares de Pueblos y Barrios de Madrid, se trabajaba desde la horizontalidad, existían comisiones especificas para problemas concretos, evolucionándose de la votación hacia los acuerdos por consenso, la representación de la asamblea se realizaba de forma rotatoria y nunca por delegación de la misma.

En 2002 un estudio realizado por Eduardo Ovalles del Centro de Estudios Nueva Mayoría, sostenía que el fenómeno de los cacerolazos iniciado a fines de diciembre, se había transformado en una estructura de movilización social permanente, integrada por 272 asambleas barriales que se reunían regularmente.

De acuerdo al estudio, el 41% de las asambleas barriales permanentes (112) estaban en la Capital Federal, distrito que con sólo uno de cada 10 habitantes del país, tenia 4 de cada 10 asambleas. Se trataba de un fenómeno de protesta y participación social, que se inicio fundamentalmente entre los porteños, pero que entre enero y febrero se fue extendiendo al resto del país.

Es así como en la Provincia de Buenos Aires estaban funcionando el 39% del total de las asambleas barriales permanentes del país (105) -casi tantas como en la Capital- en Santa Fe el 14% (37), Córdoba el 4% (11), en Entre Ríos y Río Negro el 1% (2 en cada caso) y en Neuquén, La Pampa y San Juan una en cada distrito.

En el resto de las provincias -que en general tenían un ingreso per cápita mucho menor y porcentajes mucho más bajos de sectores medios-, no se habían organizado este tipo de asambleas.

Sería erróneo suponer que las asambleas barriales surgieron como consecuencia directa y unívoca de los acontecimientos sucedidos el 19 y 20 de diciembre. En Argentina existieron procesos previos en su historia a lo que fueron las asambleas populares. A finales del siglo XIX se dio un fenómeno histórico llamado “fomentismo”, constituido mayoritariamente por Juntas Vecinales y Consejos Comunitarios del Gran Buenos Aires el cual cobro relevancia y adquirió mayor arraigo social a partir del proceso de industrialización iniciado en 1930. Sin embargo el antecedente más próximo de prácticas asamblearias, dejando de lado las experiencias que anteriormente enunciamos, lo constituyeron el Movimiento de Trabajadores Desocupados (los llamados piqueteros) grupos trabajadores que en diversos barrios comenzaron a organizarse desde fines de 1996.

Desde diciembre de 2001, las asambleas en una primera fase, en sus primeros meses, tuvieron principalmente un carácter deliberativo y contestatario, la lucha se centraba en el reclamo de planes de empleo ante la desocupación, se exigían subsidios dignos para los desocupados, más alimentos para los comedores populares, solidaridad con las fábricas recuperadas para los trabajadores, hechos imprescindible para masificar, pero que a la vez absorbía grandes energías al vecindario, diluyendo la perspectiva de lucha más general.. Las situaciones evolucionaron, y tras seis meses de la rebelión del 19 y 20 de diciembre las empresas recuperadas resistían , las calles y las plazas se continuaban llenando de asambleas, las rutas y los puentes eran de los piqueteros. Para el estado no era suficiente con hacer crecer sobre los movimientos y organizaciones sociales las amenazas, secuestros, simulacros de fusilamiento, ,incluso asesinaron a personas (Javier Barrionuevo en Esteban Echeverría el 6 de febrero y unos meses después hirieron de bala a Juan Arredondo en Lanús), intentando generar miedo en la población, el gobierno de Eduardo Duhalde, necesitaba desencadenar una ofensiva represiva mayor sobre el pueblo para frenar las revueltas crecientes y en este contesto se produjo la “masacre de avellaneda”, desatada el 26 de junio de 2002 con balas de goma y balas de plomo por un operativo conjunto entre la Policía Federal, la Policía de la provincia de Buenos Aires, la Gendarmería Nacional Argentina y la Prefectura Naval con el resultado de dos piqueteros muertos por disparos de la policía y 34 personas heridas de bala.

La variedad y masividad de estas luchas llevó a un importante sector de la población y a sectores de la Izquierda a opinar que la Argentina estaba entrando en una situación revolucionaria.

Hasta la victoria de Néstor Kirchner en Abril de 2003 el movimiento de Asambleas veía aumentar su fuerza, aunque las organizaciones de la izquierda tradicional, en general, interpretaron el fenómeno como un nuevo espacio para captar militantes. Muchas veces la asamblea fue el espacio en la cual diversas organizaciones disputaban sus espacios de poder, contribuyendo, de esa manera, a su disolución incluso antes de la llegada de Kirchner al poder. En determinados casos, la militancia se encontraban en la disyuntiva entre reproducir la línea de su partido o acomodarse a la laxitud de su asamblea. Ello se expresó cuando asumían ciertas posiciones políticas y usos de metodologías que no siempre coincidían con el perfil de sus sedes matrices. Es posible que quienes se autoreivindicaban asambleístas se hubieran contaminado de ese clima polifónico y eligieron coexistir con ambas adscripciones a la vez.

Cierto es que no se elaboró en aquel entonces una alternativa popular que expresara una fuerza social y política capaz de ofrecer una respuesta a la crisis de representatividad de la partitocracia dominante. Sobre esa crisis y ese vacío se montó Néstor Kirchner para ofrecer una propuesta política que, tomando algunas banderas del reclamo popular, fuera trayendo “apaciguamiento” de la conflictividad, satisfaciendo así las necesidades de estabilidad que reclamaba, sobre todo, el poder económico dominante.

La más favorable situación económica después del mazazo de la devaluación fue descomprimiendo los índices alarmantes de desocupación. Sobre eso, y sobre la imagen de “cambio” que el kirchnerismo supo imponer a partir de la modificación de la Corte Suprema y los gestos en materia de Derechos Humanos respecto a las causas por represión en los 70, hizo que los movimientos sociales perdieran terreno para sus luchas. La realidad económica de los excluidos no había cambiado estructuralmente (el desplazamiento se produjo, a lo largo de toda la década, de la exclusión se paso a la precarización). Aún así, es cierto que muchxs trabajadorxs recuperaban sus “changas”, o se empleaban, sin estabilidad, en trabajos mal remunerados. Esto alcanzaba para disminuir la presión que pudieran hacer las organizaciones sociales y de izquierdas. Más temprano o más tarde, las expresiones radicalizadas de los nuevos movimientos sociales debieron asumir el “repliegue” de las formas más audaces de lucha, y repensar estrategias para el desarrollo de sus organizaciones.

La embestida intimidatoria hacia algunas asambleas perduraba y se manifestaba en amenazas de desalojo de espacios liberados y agresiones diversas, además, el gobierno de la ciudad de Buenos Aires intento “implicar” a algunas asambleas en sus proyectos, estas “interferencias institucionales” posibilitaron divisiones y un debilitamiento de sus fuerzas aumentando el numero de las que fueron desapareciendo.

En este periodo se produjeron dinámicas muy similares a las que se dieron en el Estado Español, en una primera fase cuando la izquierda llego a los Ayuntamientos en Abril de 1979 y en una segunda fase en Octubre de 1982 con el triunfo electoral del PSOE. En estos periodos de tiempo, activistas y militantes de movimientos sociales, asociaciones de vecinos, sindicatos, etc, pasaron de la lucha popular a convertirse en cargos técnicos y políticos en las administraciones municipales y del estado. La situaciones de conflictividad decrecieron y la lucha que se había producido por una ruptura con el régimen fascista anterior, prácticamente desapareció. Sin embargo hoy en 2012, se puede constatar que aquel “cambio político” no produjo cambios en las estructuras del estado ni a nivel militar, ni judicial y las reformas que se llevaron a cabo no significaron un avance en el sistema hacia una democracia mas directa, participativa y cercana a las personas. El gobierno del PSOE y las coaliciones PCE (posteriormente IU), PSOE, PSP, ERC, etc...en ayuntamientos, fueron la mejor herramienta por parte del Estado para impedir cambios en las estructuras del mismo. En este periodo y posteriormente. Lo material comando lo humano, el objeto domino al sujeto, se perpetuo la dominación.

El Poder no oferto más libertad que la de elegir entre múltiples opciones que perpetuaban el poder de lo competitivo, de los mercados (neoliberalismo), un poder de pugna y dominación. No se supo construir, (puede que se nos dejara esta tarea a quienes luchamos, sinceramente, por un cambio de sistema en 2012), un camino con poder cooperativo, poder para hacer y crecer concertadamente, con capacidad de producir cambios” mediante “un mutuo aumento – no disminución – del poder de otros, donde el empoderamiento se diluyera tras la capacidad transformativa y la capacidad para lograr resultados a partir de toda la comunidad, pero esto no es suficiente, la redefinicion de poder conlleva, su distribución, la construcción de la unidad en la diversidad a partir de principios compartidos entre iguales fomentando una ética de servicio mutuo y reciprocidad, promoviendo un uso legitimo del poder en beneficio de todxs.

En Argentina puede que si hubieran analizado este periodo histórico de España habrian constatado que en realidad, solamente hay un camino (Unidad, Lucha, Revolución) y que la manera de andarlo (Asambleas, Movimientos Sociales, Sindicatos, Partidos) no es lo importante sino por dónde (proyectos comunes, acciones unitarias, objetivos compartidos, actitudes no apologistas, acuerdos globales) y, por lo tanto, hacia dónde se anda (Revolución y Cambio Social).

A partir de 2003, la trayectoria de las Asambleas vario en algunos casos, pues se comenzaron a ocupar fincas abandonadas, con el objeto de recuperarlas para su uso público, donde se crearon comedores y ollas populares, se organizaron clubes de trueque,, compras comunitarias, huertas comunitarias y hasta incluso pequeños molinos harineros, se generaron también proyectos de economía social, además de otras experiencias.

Se constituyo una Asamblea Interbarrial, se considero que se estaba gestando un emergente de coordinación entre las distintas asambleas que venían funcionando desde el mes de diciembre en Capital Federal y otras áreas, sin embargo poco a poco su rol se fue desvirtuando y se paso de la construcción de un espacio para discutir los objetivos comunes.,a un espacio para la resolución de los conflictos y mezquindades de los partidos políticos y organizaciones de izquierda más sectarias.

Durante el proceso de división otro ámbito de articulación asamblearia fue el llamado Espacio de Colombres cuyo nombre alude al Centro Cultural creado por ex empleados del Banco Mayo, y que fue utilizado por numerosas organizaciones sociales y políticas para la realización de reuniones y encuentros en común En este caso, su surgimiento se vinculo con algunos partidos -el Partido Obrero, el Movimiento Socialista de los Trabajadores y el Partido Comunista- que explicitaron al interior de las asambleas barriales la necesidad de configurar una instancia en la cual confluyan movimientos de tipo social con organizaciones “estrictamente políticas”.

Pero no se puede culpabilizar de la división asamblearia exclusivamente a los partidos, también tienen culpa quienes desde posiciones “autonomistas” plantearon lineas políticas concretas alejadas de la búsqueda de confluencias en la construcción de lo común. Por ejemplo las llamadas “Asambleas Autonomistas” en una de sus reuniones nacionales planteaban; 1. La unidad asamblearia desde la autonomía y la diversidad; 2. La construcción de una Red Nacional de Asambleas; (“propias”) y 3-La construcción de una “herramienta política nueva, útil para promover el cambio”.

Autonomía y Autonomismo difieren en que el primer termino por si mismo no tiene ningún componente ideológico concreto ni lo pretende y el segundo si, por ello cuando se hablaba de “unidad asamblearia desde la autonomía” la realidad era que se planteaba una apología del autonomismo, que distaba mucho de un proceso de construcción desde la diversidad, cuando se hablaba de “herramientas nuevas para el cambio”, se estaba planteando una linea ideológica concreta de pensamiento y acción muy alejada por desgracia de la búsqueda de procesos unitarios y cuando se hacia mención la construcción de una “herramienta política nueva, útil para promover el cambio”, se prentendia la construcción de herramientas desde el autonomismo y no desde la unidad de la izquierda y los movimientos sociales.

Difícilmente se pueden construir procesos revolucionarios desde la división y la incapacidad para encontrar puntos de acuerdo, cuando se pretende potenciar lo propio en vez de lo común.

Aunque cueste creerlo, el motivo fundamental por el que la economía argentina no colapsó aún más profundamente, ni cayó en la vorágine de la hiperinflación (como predijo el FMI), sino que comenzó una temprana recuperación, fue por la movilización popular. Fue la movilización popular la que posibilito más margen de maniobra a Lavagna en sus negociaciones para dejar de pagar la deuda externa, al menos por un tiempo, al trasladarles el temor de que se podía trastocar el orden social en toda la región. Fue la movilización la que evito mayores vaciamientos de empresas mediante el apoyo a la lucha sindical (caso Aerolíneas Argentinas) o mediante la amenaza de la toma de fábricas y su puesta en funcionamiento bajo control obrero. Fue la presión social la que logró evitar que la economía argentina cayera más profundamente. Como reconoció Lavagna frente a los empresarios;

La "situación social" es el "telón de fondo" de todas sus políticas económicas: "La estabilidad social, la estabilidad política y en consecuencia la estabilidad económica están íntimamente ligadas a que podamos seguir con la política de contención, primero, y de mejoramiento de la situación social después. El que crea que se puede llevar adelante un plan económico sin mirar lo social se equivoca" (Clarín, 15/5/03). En suma, fueron las luchas populares también las que impidieron la hecatombe del sistema, por sus malas políticas De estas verdades también hemos de aprender.

A las utopías hay que darles contenidos, son los momentos de los proyectos, se tienen que poner en juego la reflexión, el estudio, las organizaciones, las creaciones, en una palabra los instrumentos mediante los cuales se vayan realizando los anhelos, deseos, objetivos, reclamadas por las personas en su malestar..

En el articulo se ha hablado del MTD (Movimiento de Trabajadores Desempleados) en los procesos previos al nacimiento de las Asambleas Populares.

El MTD se ha definido como una organización “popular, de hombres y mujeres” , trabajadores y desocupados, que han formado un “movimiento” (y no un partido o un sindicato) para empezar a “resolver entre todos los problemas de todxs” .

Esta organización se plantea autónoma “de los partidos políticos, los sindicatos y la Iglesia” , pero tiene como criterio básico la coordinación con los otros sectores del campo popular

En el MTD, el diseño, ejecución y evaluación de las actividades del movimiento no corren por cuenta de una estructura de “militantes políticos” de alguna organización que vengan a ayudar, organizar o dirigir a los vecinos hacia la Revolución, sino por cuenta de los mismos vecinos del barrio, que comparten problemáticas, sueños y una identidad local. De este modo, las transformaciones operadas en y por la organización, se traducen en cambios experimentados por los vecinos y por la propia comunidad.

El MTD define el poder popular a partir de un conjunto de criterios que comprenden: la construcción territorial” (es decir, la organización se asienta en el territorio, en el barrio, “crece y se desarrolla con un sentido de ‘masas’”), “en base a esto se estructura un movimiento que asentado en los barrios, busca mejorar las ‘condiciones de vida’, buscando responder por las distintas reivindicaciones (salud, educación, vivienda, servicios, problemas de la mujer, de los jóvenes, de los niños), ya sea generando iniciativas propias, o luchando por la exigencia del cumplimiento por parte del Estado”; generando“la articulación con otros sectores sociales, desde un movimiento con una reivindicación, se plantean objetivos y reivindicaciones que incorporan a todos los sectores populares”;

Es a partir de la observación critica, analizando el modo en que algunos movimientos han intentado desarrollar formas de acción fomentando conceptos como el de dignidad, poniendo fin a la división existente entre el mundo de la política y el de la economía, perfeccionando nuevas formas organizativas, con una visión constructivista de la realidad, planteando una lógica distinta, una temporalidad distinta de la del capital y el estado, como podremos aprender y comprender, evitando bucles en los procesos presentes y futuros..

Para la propia revolución, es fundamental proponer e insistir en una forma distinta de concebir el mundo, así como en una forma distinta de concebir las relaciones entre individuos. Al contrario de lo que ocurría con el concepto tradicional de la revolución, basado mucho más en una metáfora militar, en la idea de que existía un conflicto entre dos ejércitos, donde para poder derrotar al enemigo, se debían básicamente aceptar los métodos del enemigo. Únicamente un ejército para derrotar al otro, cuya organización fuera exactamente la misma que la del primero.
Una mas entre las luchas, entre las formas de sublevarse, entre las formas de revelarse puede consistir en el desarrollo de un lenguaje que exprese acciones y que el estado simplemente no pueda entender, generando una asimetría, una ruptura entre la lógica de la dominación, por una parte, y la lógica de la sublevación , por otra.
Esas acciones, esa lógica de la sublevación, no llegara a ningún fin, si no es capaz a su vez de llenar de contenido, lo que es una exigencia a voces, la unidad popular, “el pueblo unido jamas sera vencido”, sin el logro de este objetivo, estaremos en un barco a la deriva, donde desde la apología se culpabilizara a los otros de los fracasos propios.

Grito mudo #12M Sol (12 de Mayo de 2012)




Jose Luis L.












































domingo, 15 de abril de 2012

El derrumbe





  
Miércoles, 04 de Abril de 2012 09:37

APe).- Cuántos países es el país. Cuántos los visibles, legitimados a través de las todopoderosas cámaras federales y los titulares determinantes de agendas, también federales. Cuántos los invisibles, los ignorados, los pobres y descartados países del norte. Alambrados con su propia pobreza. Demasiado lejanos para los móviles y las luces arbitrarias de los grandes medios. Cuánto vale la muerte según dónde se muera. Cuánto vale la vida según donde se viva. Ocho obreros muertos en Corrientes no llegan a cotizar lo que uno y medio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es que Corrientes está tan lejos, es la segunda provincia más pobre del territorio y los obreros se suben a los andamios sin protección ni controles y se caen víctimas de la corrupción político-empresarial. Y se matan de a ocho. Sin embargo, son invisibles. Invisibles los que se cayeron –hace catorce días- de los siete pisos de un edificio tan endeble como los pies de un país que es varios países pero atiende en uno solo. Con oficina central en su vientre descollante de TC 2000 y autopistas colapsadas a las cinco de la tarde. Tan invisibles y correntinos como aquellos otros, jóvenes y desterrados como éstos, elegidos hace treinta años para infantería de la guerra.
Cuántos países son el país. Si es tan lejos Corrientes que a la panza altiva del País llegó apenas el rebote del horror. Es decir, la cifra que titula y que golpea por un rato y después, a otra cosa. Pocos,  de Corrientes para abajo, saben de la historia de los Acevedo. O de los Valenzuela. Hugo Acevedo y la mirada profunda de su sobrino antes de morirse en sus brazos. Y su primo Jorge con la vida escapándosele entre los escombros. William Valenzuela muerto entre los restos de la casa vecina. Su hermano Nelson en estado crítico, todavía. Y su tío Carlos, capataz de la obra, desaparecido desde esos días.
A la una de la tarde se les vino  abajo el piso que los sostenía. Tan quebradizo como el que caminan día tras día los pibes, los trabajadores, las mujeres, los desterrados y los desechados del País. Y sus países. Después, lo que viene con la muerte. Los discursos, las vestiduras desgarradas, los descubrimientos repentinos de corrupción, las diecisiete denuncias que todos habían ignorado, la liviandad de controles, la complicidad empresario-estatal, la voracidad capitalista, la invisibilidad absoluta de los más vulnerables. Pero ya estaban muertos. Ya habían caído del cielo inmenso y propio que se devoran por un ratito, en los techos infinitos de las obras. De papel, como las columnas que sostenían las lozas. Como la noticia perdida en los diarios de la capital.
Casi la mitad (el 46%) de los correntinos amanece en la pobreza cada día. El 19 por ciento no supera el umbral de la indigencia. El 30 por ciento de los embarazos son adolescentes y el Ministro de Salud de la provincia interpreta que las chiquitas de diez o doce años deciden embarazarse para cobrar la asignación por hijo. El derrumbe y la muerte absurda son nítidas fotografías de la desidia estatal. Pero Corrientes es tan arriba. Tan como un rizo perdido en la cabeza del País. Tan guaraní y fronteriza. Tan invisible. Aunque por un ratito se traslade la fiesta y suene la fanfarria del Soñando por Cantar.
Cuando se apaguen las luces, volverá el derrumbe. Las plegarias a Itatí. Y el olvido.

http://www.pelotadetrapo.org.ar/agencia/index.php?option=com_content&view=article&id=6960:el-derrumbe&catid=35:noticia-del-dia&Itemid=106•

jueves, 1 de diciembre de 2011

Miseria, Desigualdad y Pueblos Originarios Argentinos en Peligro



Resulta denigrante la instrumentalización de la información para mantenernos "dormidos", se nos habla de las miserias principalmente del Este de África, de las personas; hombres, mujeres, niñ@s que mueren por falta de agua y por falta de alimentos en, Yibuti, en partes de Sudán, Etiopía, Kenia, Uganda, etc..., lejos en los países del "tercer mundo" pero se nos ocultan las miserias propias, ya sea en Europa o en América.

En Europa el 12,8% de la población vive en situación de miseria, en España mas del 22,9%, en EEUU hay 46,2 millones de personas pobres. El 15,1% de la población. 49,9 sin seguro médico, de los que 9 millones son niños, cada seis segundos un niño menor de cinco años muere de hambre en el mundo.

En América Latina y el Caribe 190.000 bebes menores de un mes mueren al año, a razón de 16.078 por mes, o 3710 por semana, o 529 por día, o 22 por hora, o 1 cada dos minutos.

En Buenos Aires, más de medio millón de familias viven en una villa miseria más del doble que hace 10 años. Sin techo, sin hogar de calidad, en un barrio marginal y sin ninguna medida de seguridad o protección para su familia, 500.000 personas habitan las 864 villas miseria que colman el conurbano de Buenos Aires.

Sinónimo de favelas o asentamientos humanos, un 33% de América Latina vive en situación de pobreza en estos lugares. Durante los últimos cinco años se formaron 90 nuevas villas en el conurbano bonaerense, en su gran mayoría a partir de la toma de tierras fiscales.

El gobierno argentino, por ejemplo, compara permanentemente los datos actuales con aquellas imágenes del momento más duro de la crisis del 2001/2 cuando la "convertibilidad" se desmoronó. Sin embargo, se oculta que desde los años 2007-2008 las variables que miden la situación social se encuentran estancadas sin mejoras sustantivas en niveles similares a aquellos que mostraban en la década de los años noventa.

Los datos muestran que la pobreza por ingresos, afecta a mas del 24% de la población un valor similar al que se observaba a fines del 2006, y similar también al dato existente en los años 90s, antes de la crisis.

Uno de los factores con respecto a la pobreza y la desigualdad, además, evidentemente del paro,  son las condiciones de trabajo de una parte significativa de la fuerza de trabajo compuesta por asalariados no registrados y trabajadores por cuenta propia, los cuales obtienen salarios que no alcanzan a cubrir las necesidades económicas de sus familias ni gozan de beneficios sociales algunos, esto en las zonas llamadas "desarrolladas".

Existen 600.329 personas que se auto-reconocen como Indígenas y perteneciente a 30 Pueblos Indígenas según la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) del INDEC. De ellos, casi un cuarto de los hogares (23.5%) se encuentran con las necesidades básicas insatisfechas. Las provincias que muestran los mayores niveles de NBI en los hogares indígenas son: Formosa (74.9%), Chaco (66.5%) y Salta (57.4%).

En muchos territorios de Argentina las niñas, niños y adolescentes indígenas viven en condiciones de extrema pobreza, conviven con insuficiente atención de los servicios básicos o ausencia de los mismos, están expuestos a contaminantes, la violencia, el abuso y la explotación.

Esta experiencia de marginación vulnera sus derechos y los pone en situación de exclusión social y extrema vulnerabilidad.

MEMPO GIARDINELLI (escritor y periodista nacido en el Chaco en 1947. Luego de estar exiliado en México por ocho años, volvió al país durante el gobierno de Alfonsín. Ha ganado varios premios y sus obras se han traducido a varios idiomas. Sus artículos, novelas, ensayos y cuentos han sido traducidos a una docena de lenguas.)


Ha escrito recientemente: 

En estos tiempos el Chaco concita la atención de todo el mundo.
Prensa y televisión global vienen a mirar los estragos de la desnutrición que afecta a miles de aborígenes en los bosques que se conocen – ya impropiamente – como El Impenetrable. 
Mi colega y amiga Cristina Civale, me invita a acompañarla. No es la primera invitación que recibo, pero sí la primera que acepto. Rehusé viajar antes de las recientes elecciones, porque, obviamente, cualquier impresión escrita se habría interpretado como denuncia electoral. Y yo estoy convencido, desde hace mucho, de que la espantosa situación socioeconómica en que se encuentran los pueblos originarios del Chaco, y su vaciamiento sociocultural, no son méritos de un gobierno en particular de los últimos 30 o 40 años (los hubo civiles y militares; peronistas, progresistas y radicales) sino de todos ellos. 
Aunque el frente del hospital está recién pintado, detrás hay un basural a cielo abierto en medio de dos pabellones. Vidrios y muebles rotos, escombros, radiografías, cascotes y deshechos quirúrgicos enmarcan las salas donde los pacientes son sólo cuerpos chupados por enfermedades como la tuberculosis o el Chagas. Me impresiona la mucha gente que hay tiradas en los pisos, no sé si son pacientes o familiares, lo mismo da. 
Entramos -nuevamente por atrás- al Hospital de Castelli, que se supone atiende al 90 o 95 por ciento de los aborígenes de todo el Impenetrable. Lo que veo allí me golpea el pecho, las sienes, los huevos: por lo menos dos docenas de seres en condiciones definitivamente inhumanas. Parecen ex personas, apenas piel sobre huesos, cuerpos como los de los campos de concentración nazis. 
Una mujer de 37 años que pesa menos de 30 kilos parece tener más de 70. No puede alzar los brazos, no entiende lo que se le pregunta. Cinco metros más allá una anciana (o eso parece) es apenas un montoncito de huesos sobre una cama desvencijada. El olor rancio es insoportable, las moscas gordas parecen ser lo único saludable, no hay médicos a la vista e impera un silencio espeso, pesado y acusador como el de los familiares que esperan junto a las camas, o tirados en el piso del pasillo, también aquí, sobre mantas mugrientas, quietos como quien espera a la Muerte, esa condenada que encima, aquí, se demora en venir. Siento una furia nueva y creciente, una impotencia absoluta. Le pregunto a una joven enfermera que limpia un aparador vidriado si siempre es así. 
“Siempre”, responde irguiéndose con un trapo sucio en la mano, “aunque últimamente han sacado muchos, desde que empezó a venir la tele”. Es flaquita y tiene cara de buena gente: se le ve más resignación que resentimiento. Son 44 enfermeros en todo el hospital pero no alcanzan para los tres turnos. Trabajan ocho horas diarias cinco días por semana y cobran alrededor de mil pesos los universitarios, y menos de 600 los contratados, como ella. Los días de lluvia los techos se llueven y esto es un infierno, dice y señala los machimbres podridos y los pozos negros saturados que revientan de mierda en baños y patios. Y todo se lava con agua, nomás, porque “no tenemos lavandina”. Camino por otro pasillo y llego a Obstetricia y Pediatría. Allí todos son tobas. Una chiquilla llora ante su hijo, un saquito de huesos morenos con dos ojos enormes que duele mirar. Otra joven dice que no sabe qué tiene su nena pero no quiere que muera, aunque es obvio que se está muriendo. Hay una veintena de camas en el sector y en todas lo mismo: desnutrición extrema, mugre en las sábanas, miles de moscas, desolación y miedo en las miradas. Después viajamos otra hora y el cuadro se hace más y más grotesco. Paramos en Fortín Lavalle, Villa Río Bermejito, las tierras allende el Puente La Sirena, los parajes El Colchón, El Espinillo y varios más. Son decenas de ranchos de barro y paja, taperas infames donde se hacinan familias de la etnia Qom (tobas). Todas, sin excepción, en condiciones infrahumanas.
Digan lo que digan, estas tierras -más de tres millones de hectáreas- fueron vendidas con los aborígenes dentro. Son varios miles y están ahí desde siempre, pero no tienen títulos, papeles, ni saben cómo conseguirlos. Los amigos del poder sí los tienen, y los hacen valer. El resultado es la devastación del Impenetrable: cuando el bosque se tala, las especies animales desaparecen, se extinguen. Los seres humanos también. Y aunque algunas buenas almas urbanas digan lo contrario, y se escandalicen ciertas dirigencias, en el ahora ex Impenetrable chaqueño palabras duras como exterminio o genocidio tienen vigencia.
Desfilan ante nuestros ojos enfermos de tuberculosis, Chagas, leishmaniasis, niños empiojados que sólo han comido harina mojada en agua, rodeados de perros flacos, huesudos y ojerosos como sus dueños. Se llaman Margarita, Nazario, Abraham, María y lo mismo da. Casi todos dicen ser evangelistas, de la Asamblea de Dios, de la Iglesia Universal, de “los pentecostales” o “los anglicanos”. 
Involuntariamente irónico, evoco a Yupanqui: “Por aquí, Dios no pasó”. Al caer la tarde estoy quebrado, roto, y sólo atino a borronear estos apuntes, indignado, consciente de su inutilidad. Al partir de regreso veo en un caserío un cartel deshilachado por el sol: “Con la fuerza de Rozas, vote lista 651″. Y en la pared de un rancho de barro, seguramente infestada de vinchucas, veo un corazón rojo como el de los pastores mediáticos brasileños de “Pare de sufrir”. Abajo dice: “Chaco merece más. Vote Capitanich”. A unos 400 kilómetros de aquí el escrutinio final de las elecciones avanza lenta, nerviosamente. En alguna oficina el ministro de Salud de esta provincia seguirá negando todo esto, mientras el gobernador se prepara para ser senador y vivir en Buenos Aires, bien lejos de aquí, como casi todos los legisladores. 

¡Nunca antes, el Chaco ni este país me habían dolido tanto.!!! 





Un niño que muere de hambre es asesinado, el orden del mundo tal y como esta en la actualidad no solo es mortifero, sino también absurdo, ya que mata sin necesidad" Jean Ziegler (relator especial de la ONU).

Los Pueblos Originarios son un ejemplo para el Planeta en su defensa de la Tierra, hoy mas que nunca, al margen de ideologías, prima la lógica humana en sus actitudes, su coherencia se constata aun mas en estos días, mientras en Durban (Sudafrica -28/11 - 9/12 2012) se Celebra la Cumbre del Clima (COP) y se escucha decir en televisión (28.11.2011 - noticias de las 15:00h de la RTVE 1 en España*) las mismas palabras que dijo Ricardo Lagos Escobar ex Presidente de Chile y enviado especial por el cambio climático de la ONU durante una jornada de conferencias sobre calentamiento global organizado por INIA Carillanca, la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Forestales y el Gobierno Regional de Chile en la Universidad de la Frontera:
   
“La posibilidad de llegar a un punto de no retorno en materia de cambio climático comienza a ser más que una idea alarmista. Los científicos advierten que si no se reducen las emisiones de gases invernadero el 2015 -o en caso límite el 2020- el planeta se enfrentaría a una situación complicada e irreversible. “

* En la televisión publica Española se dijo que a partir de 2015 podemos entrar en un proceso de "no retorno" para el Planeta.



Solidaridad y ayuda mutua entre las personas y los pueblos del Planeta.

lunes, 17 de octubre de 2011

MASIVO CORTE DE RUTA EN PURMAMARCA JUJUY

10  Octubre de 2011

Con la presencia de representantes de 92 Comunidades aborígenes integrantes del Pueblo Kolla de Jujuy, se desarrolla  por tiempo  indeterminado, un corte sobre las rutas nacionales nº 9 y 52, a la altura del cruce a Purmamarca, en la provincia de Jujuy,  hasta que el gobierno  provincial  entregue los títulos comunitarios de nuestras tierras. Exigimos que se cumplan nuestros derechos amparados en la constitución Nacional.

Han pasado más de 15 años de reiterados fracasos, desde que se iniciaron los diferentes programas para la entrega de títulos a las comunidades aborígenes  (PRATPAJ; PREDAJ; RETECI), y solamente se entregó un 15% del total de los títulos prometidos en el Gobierno de Fellner en el 2006 y algunos con graves irregularidades.

En el marco de nuestros derechos consagrados en el art. 75 inc.17 de la Constitución Nacional, y de la lucha incansable por la restitución territorial de nuestras comunidades de los Departamentos de Santa Catalina, Yavi, Cochinoca, Rinconada, Tumbaya, Tilcara y Humahuaca, y luego de haber agotado todas las instancias de diálogo con un gobierno provincial que sólo apuesta al avasallamiento de la gran minería, es que estamos presentes en la ruta para hacer escuchar nuestra voz.

El articulo 75 inc. 17 de la constitución Nacional reconoce "la prexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos";  "la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos"; así como "asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás interese que los afecten. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones."

A pocos días del 12 de Octubre, el Gobierno de Jujuy nos sigue negando la Posesión Comunitaria de Nuestros Territorios, por lo TANTO LAS COMUNIDADES DE LA PUNA SOLICITAMOS:
 
-Entrega de los Títulos Comunitarios AHORA!!!! 
-Entrega de los remanentes de Territorios que fueron dejados a un lado del Programa PRATPAJ.
-Que el INAI dicte Resolución reconociendo la posesión de los Territorios.
-Que se respete la Decisión de las Comunidades sobre los Territorios en la Regularización.
-Una Ley de eximición del  impuesto a las Comunidades que ya tienen Títulos Comunitarios

Además repudiamos la fecha del 12 de octubre en reivindicación de la Resistencia y Lucha de Nuestros Pueblos por más de 500 años.
COMUNIDADES del PUEBLO KOLLA de JUJUY
Contactos telefónicos: 0388 - 154 859803;  0388- 154 122580; 0388 - 154 148747

enviado por  lorenazamora@argentina.com
reenvio de gonzalo.moyano@gmail.com

Acampada en apoyo a las comunidades indigenas de JuJuy

"Venimos de la provincia de Jujuy, estamos asentados en distintos lados de la provincia. No pertenecemos a ningún partido político, no tenemos organización social ni barrial, nada por delante ni por atrás de nosotros. Somos un grupo de vecinos que hemos visto lo que ha pasado el día 28 de julio en Ledesma y no queremos que nos suceda lo mismo", así se presenta María Hoyos, sus compañeros, vecinos todos de distintas localidades de la Provincia de Jujuy, habitantes de asentamientos desde hace dos a cuarenta años, sin regularizar, con la misma urgencia de tierra y vivienda, salud y futuro. Desde el domingo 26, una veintena llegó a Buenos Aires en representación de 17 asentamientos, para pedir la propiedad de los lotes y denunciar la represión, aprietes y amenazas que, entre otras cosas, hicieron perder a María un embarazo de cinco meses. "Pero he dicho: no va a pasar otra vez, no va a quedar esto como que no pasó nada... Hoy ya no lo puedo recuperar, pero no puedo dejar que le pase algo así a alguien más. Eso es lo que me trae a mí particularmente hasta aquí Capital", confiesa entre lágrimas.

Su caso se cuela entre las miles de familias que se ven obligadas a ocupar terrenos fiscales y reclamar la regularización de la propiedad: no quieren que les regalen nada, avisan, sino comprar los terrenos en plazos razonables al propio gobierno provincial, que hace cincuenta años no lotea a favor de los más necesitados; mientras, cotizan a precios inalcanzables para estas familias (María confiesa que su sueldo y el de su compañero, juntos, apenas tocan los mil quinientos pesos), que en casos alquilan piezas, o casillas, con baño compartido ("compartido por veinte personas", aclara María). "No podés tener hijos, no podés decidir sobre tu manera de vivir, no podés pensar en crecer", enumera sobre las dificultades. Con el advenimiento del hijo, María se vio forzada a dejar su trabajo y los montos no dieron para seguir alquilando. Vieron la posibilidad de tener un terreno propio, ocupándolo, y reclamando junto a cuarenta familias que se los cedan. "En los papeles del inmueble figura que el terreno pertenece al gobierno provincial, ya que Ghisa se los donó para hacer un patinódromo". Sí, leyó bien: un patinódromo. Por años, el terreno cayó en desuso hasta que María y los suyos se animaron a ocuparlo. Ahora, en medio de un brote que alcanza a la provincia toda, con el problema habitacional consumado, el gobierno provincial recuerda al patinódromo.

A la interperie

La particularidad de la historia de María, y de los 17 asentamientos que enviaron representantes hasta Capital, es que no pertenecen a ninguna organización social ni partido político, lo que dificulta los reclamos.
Los que viajaron hasta Capital, dice María, están decididos a no participar del punterismo, argumento que María resume en la frase: "Queremos demostrar que con el trabajo se puede". Unos son docentes y la mayoría hacen limpiezas en casas, "pero no estamos dentro de agrupaciones. Somos vecinos que vimos todo lo que está pasando, nos pusimos la camiseta y vinimos a buscar algo para nosotros y para nuestros hijos", vuelve a aclarar. En lo inmediato, buscan proteger de atropellos los asentamientos que dejaron en sus provincias. Buscan que no se produzca otro suceso como el de Ledesma, con cuatro muertos, decenas de heridos. De hecho, María viene de recorrer el Congreso junto a Adrián Reyes, hermano de uno de los fallecidos, quien vino a reclamar el desplazamiento del juez que lleva adelante la causa: el actual que investiga esos crímenes es el mismo que ordenó el desalojo. Otras cosas que no se saben: "No han cambiado las cosas desde el 28 de julio, ha habido atropellos hacia los predios que están tomados, ha fallecido una chica embarazada con su bebé a causa de los golpes, y eso no se supo... Ha habido amenazas, represión, aprietes. Sin ir más lejos, nosotros en Monte Rico tenemos un miedo terrible porque dicen que van a ir a desalojar uno de los predios".

Para contar todo esto y más inauguraron una página web propia de los asentamientos. Duró apenas horas. "Nos la bajaron en dos horas, no pudimos entrar más", cuenta. El viaje a Capital se explica en ese sentido de difusión. Llegaron el domingo 25 por la madrugada; unos durmieron en Retiro, tirados, y otros en plazas, también tirados, ya que les prohibieron acampar. El lunes por la mañana fueron al Gobierno de la Ciudad para pedir el permiso: "Nos dijeron que no, que no podíamos, que el permiso se sacaba con veinte días de anticipación para poder acampar en Plaza de Mayo o en alguna otra plaza... Le pedimos al señor de Planificación y Urbanismo que nos dé un lugar para que no estorbemos o que nos permita acampar porque no teníamos cómo costearnos algo, y nos dijo que no, que Buenos Aires no tenía nada que ver y que vaya a la provincia de Jujuy a arreglar mis problemas...".

El diputado Gerardo Morales se acercó, en cambio, ofreciendo hospedaje y comida a María y sus compañeros. El hospedaje fue rechazado de antemano. La comida hacía realmente falta. La solidaridad (la comida) de Morales duró apenas dos días. Ahora, entonces, siguen durmiendo a la intemperie en Plaza de Mayo.

En Casa Rosada les recibieron los petirorios y dieron una respuesta: "Vinieron los voceros de la Presidenta, nos dijeron que ellos podían pagar el hotel para una o dos personas, que el resto levante y se vaya a Jujuy, si es que queríamos llegar a entablar alguna clase de relación con ellos... Que con la Presidenta obviamente no íbamos a poder hablar, pero sí con alguien que la represente. Pero la desconfianza está. Si nos vamos la mayorìa ¿qué garantías tenemos de que nos escuchen? Entonces seguimos esperando, y esperando...". La cuenta regresiva ya corre: "No tenemos los recursos, pero estamos dispuestos a aguantar hasta que alguien nos tenga en cuenta".

Contacto:
María Hoyos
Teléfono 0388 155243743

lunes, 3 de octubre de 2011

ENTREVISTA A ALEJANDRO ALMARAZ, EX VICEMINISTRO DE TIERRAS DE BOLIVIA


Entrevista realizada el Martes 26 de Julio de 2011. Por parte del periodico quincenal Diagonal y que aparece en su numero 155.

“El proceso de cambio en Bolivia está corriendo el grave riesgo de agotarse”
Como viceministro de Tierras en los primeros años del Gobierno de Evo Morales, Alejandro Almaraz fue uno de los principales impulsores de la distribución de tierras a campesinos e indígenas. Para este abogado, 25 millones de hectáreas repartidas y el fin del trabajo esclavo en el Alto Parapetí son dos de los principales logros de un proceso de transformación ahora en peligro de perderse. 
 


 
"HAY SERIOS INDICIOS DE RESTITUCIÓN DEL CAPITALISMO DE ESTADO, QUE EN ESTE PAÍS NO TIENE NADA NI DE NUEVO NI DE REVOLUCIONARIO"
 
DIAGONAL: ¿Hacia qué modelo económico se dirige Bolivia?
ALEJANDRO ALMARAZ: Se ha hecho ya célebre la contradicción del vicepresidente Álvaro García Linera, que primero defendió un “capitalismo andino” y luego un “socialismo comunitario”. Se habla bastante de socialismo, incluso se habla de este acercamiento doctrinario hacia Cuba y Venezuela. Pero lo que hay en realidad son serios indicios de restitución del capitalismo de Estado, que en este país no tiene nada ni de nuevo ni de revolucionario. Y lo que parece predominar como orientación doctrinal, sin poner las cartas sobre la mesa, es el nacionalismo revolucionario. Esta matriz ideológica inspiró el modelo de Estado y sociedad constituido con la revolución de 1952.
D.: ¿Se puede hablar de un cambio en relación a los gobiernos de los ‘90?
A.A.: Existen ciertas conquistas evidentes. Aunque sea formalmente hemos recuperado una empresa estatal de nuestro principal recurso estratégico, que son los hidrocarburos. La ley de hidrocarburos de Sánchez de Lozada establecía que [la petrolera estatal] YPFB no podría producir, entonces uno se preguntaba: ¿para qué sirve entonces? Ahora no produce en los hechos, pero formalmente tiene la misión de hacerlo. Ahora por lo menos podemos exigir al Gobierno que YPFB cumpla su misión.
"ES MÁS FÁCIL QUITARLE A TODO UN PAÍS SUS HIDROCARBUROS QUE QUITARLE A UN CAMPESINO SU TIERRA"
D.: ¿Y en relación al reparto de la tierra?
A.A.: Ésa es la otra conquista tangible, y a diferencia de los hidrocarburos, irreversible. Cotejando las experiencias mexicana y boliviana, que son historias que tienen mucho que ver, resulta que es más fácil quitarle a todo un país sus hidrocarburos que quitarle a un campesino su tierra. Lo que ha hecho este proceso es redistribuir la tierra que el anterior proceso revolucionario, de medio siglo atrás, había más bien concentrado, en las tierras bajas y en el norte del Bolivia. Mientras que aquí en los ‘50 y los ‘60 se distribuía la tierra, allá se la concentraba despojando de sus territorios tradicionales a muchos pueblos indígenas que hasta entonces los habían conservado gracias a la debilidad y la lejanía del Estado.
Lo que ha hecho este Gobierno es redistribuir esa tierra. Hasta diciembre del año pasado se han titulado en favor de indígenas y campesinos alrededor de 25 millones de hectáreas en todo el país. Como Tierras Comunitarias de Origen, que son propiedad comunitaria, inalienable, indivisible, de pueblos y comunidades indígenas, tenemos 16 millones de hectáreas. Cerca de cuatro millones como propiedad comunitaria, igualmente colectiva e indivisible, de comunidades campesinas que no se reconocen explícitamente como indígenas. De dos a tres millones como pequeña propiedad, individual del sector campesino. De todo eso, lo que efectivamente es redistribución es poco más de cuatro millones, entendiendo por redistribución que la propiedad o el dominio de la tierra pasa de unas manos a otras.
Son unos cuatro millones lo que se ha desapropiado. En primer lugar, a empresas madereras, que tenían esas tierras en régimen de concesión, que a efectos jurídicos es lo mismo que propiedad. Luego se expropió a terratenientes como los del Alto Parapetí cerca de dos millones de hectáreas. No hicimos una nueva ley agraria íntegra porque nos hubiera llevado más tiempo y hubiéramos corrido el riesgo de perder el momento político. Así que hicimos solamente una reforma parcial de la ley vigente, en 2006. Yo calcularía que con llegar a los 15 millones de hectáreas redistribuidas se habrá conseguido un resultado total.
D.: Una de las victorias recientes fue el caso de la distribución de tierras en el chaco.
A.A.: Ése es otro logro histórico. El llamado proceso de reconstitución territorial de la nación guaraní supone dotarle de la tierra suficiente para el reconocimiento territorial que le corresponde. Ya se ha abolido en los hechos el régimen de servidumbre que ha venido existiendo sobre muchas comunidades llamadas cautivas en el chaco cruceño y en el chaco chuquisaqueño. En el caso del chaco cruceño, en el Alto Parapetí, se ha aplicado el proceso de saneamiento. Esas 40.000 hectáreas han sido inmediatamente dotadas a esas mismas comunidades que de ser cautivos, serviles a la hacienda, han pasado a ser propietarios comunitarios de la tierra. Los beneficiarios son alrededor de unas dos mil personas en el Alto Parapetí.
"SE HA ABOLIDO EL RÉGIMEN DE SERVIDUMBRE SOBRE MUCHAS COMUNIDADES CAUTIVAS EN EL CHACO CRUCEÑO Y EN EL CHACO CHUQUISAQUEÑO"
D.: ¿Qué ha significado la inclusión en la Constitución del límite a la tenencia de tierras en 5.000 hectáreas?
A.A.: No necesitamos esa ley para redistribuir la tierra. Ya teníamos la disposición que dice que toda tierra en propiedad mediana o de empresa que no cumpla una función económico social debe ser revertida a dominio del Estado sin indemnización alguna. No importa si tienes cien o seis hectáreas, estás en la obligación de cumplir la función económico social, que es trabajo y producción en condiciones de sostenibilidad ambiental y compatibilidad con el interés público. Ya se han producido las primeras reversiones por insostenibilidad de la actividad agrícola. Puede haber propiedades que estén dentro de los límites de hectáreas que les pongas pero ser dañinas desde el punto de vista ecológico. O pueden ser, como es el caso del Alto Parapetí, muy productivas pero tener un costo social y humano muy alto, por la servidumbre de los guaranís. En el chaco hemos revertido predio con miles de cabezas de ganado por el hecho de que había peones en condiciones de servidumbre.
Ahora bien, ese límite es necesario, por otras dos razones. Una es la democratización económica porque funciona como dispositivo antimonopólico; la segunda razón son los motivos sociales, psicológicos y políticos. La virtud que ha tenido esta disposición fue hacerle decir al ciudadano boliviano en el referendum cuál es su posición frente al latifundio. Y el resultado fue que el 80% del electorado estaba en contra.
D.: Pero en el Congreso se aprobó la no retroactividad de la ley.
A.A.: Eso tiene una razón económica. Hubiéramos tenido que revertir alrededor de 5.000 predios productivos en Santa Cruz y sobre todo en el Beni, predios que cumplían esa función económico social. Ibamos a tener que revertir a un montón de gente que tenía un poco más de 5.000 hectáreas, pero que efectivamente estaban respetando la vocación de la tierra y estaban pagando salarios a sus trabajadores. Eso hubiera ampliado la situación de guerra civil hacia ese sector y por supuesto hubiera generado un serio problema de abastecimiento y especulación. Por eso lo hemos convertido en válido sólo para lo venidero y nadie va a ser tan estúpido de comprarse tierra superando el límite establecido por la ley. Es decir, va a cumplir una función disuasoria.
D.: Y se pusieron limitaciones a la propiedad estatal de la tierra.
A.A.: Eso es algo que me da una enorme satisfacción porque lo que vimos en la práctica es que las instituciones públicas tienen una gran cantidad de tierras. Y lo único que hacen con ella es corrupción. Miles y miles de hectáreas en manos de las fuerzas armadas o de las universidades públicas, que no producen nada, que no sirven para nada. Ya no puede ser que cada nuevo rector de la universidad vaya a La Paz a pedir tierras, cada nuevo comandante de una de las fuerzas vaya a pedir tierras. Lo que se ha establecido es el usufructo. Por razones muy bien fundadas, como proyectos productivos de especial importancia, el Estado puede darle tierra a una entidad pública por un tiempo limitado al desarrollo de ese proyecto. Cuando ese proyecto deja de funcionar esa tierra sin más trámite ni costo alguno vuelve a manos del Estado para su redistribución. El Estado plurinacional debería mantener al Estado como empresario en solamente aquellos puntos estratégicos donde se puede acumular los excedentes que puedan luego reinvertirse en esta ancha economía que tiene que ser la social comunitaria, sin exclusión tampoco del empresariado capitalista convencional, que puede tener lugar en esta economía plural... Eso sí, con condiciones, como no apropiarse de lo que le serviría al Estado o a la empresa comunitaria para prosperar.
D.: ¿Existe algún tipo de acompañamiento financiero a la reforma agraria?
A.A.: No existe. El gobierno no lo da, y mucho menos fortaleciendo al sujeto comunitario del proceso agrario, sólo reparte tractores. Es la misma omisión en que incurrió la reforma agraria del ’53, que daba la tierra pero no daba ni créditos ni asistencia. Por eso me irrita que se hagan los antioligárquicos criticando las subvenciones, que siguen siendo necesarias. ¿Acaso no competimos con productores de todo el mundo que también tienen subvenciones? Nosotros que somos los campesinos más pobres ¿no vamos a tener? Existe una enorme dificultad de aterrizar en procesos productivos concretos. Hay un fondo donde se ha venido acumulado el porcentaje del impuesto a los hidrocarburos que le corresponde al sector indígena. La plata acumulada ya ha superado los 150 millones de dólares y no la pueden gastar. Primero era porque no se ponían de acuerdo entre las diferentes confederaciones. Logramos ese acuerdo, hicimos el reglamento, el directorio... Pero después hicieron una norma tan complicada para asignar dinero a los proyectos que no han podido darle plata a ningún proyecto hasta ahora.
"ESTAMOS REPITIENDO EL CÍRCULO DE LA REVOLUCIÓN DEL ‘52. AHÍ TAMBIÉN HUBO UN PRIMER MOMENTO REVOLUCIONARIO. DESPUÉS LA REVOLUCIÓN FUE DERROTADA POR DENTRO"
D.: ¿Cuál es la relación actual entre el MAS y las organizaciones sociales?
A.A.: Estamos repitiendo el círculo de la revolución que ya tuvimos en el ‘52. Ahí también hubo un primer momento revolucionario: toda la tierra hacendada se redistribuyó, se nacionalizaron las minas y se les dio el voto a los indios y a las mujeres. Después la revolución fue derrotada por dentro y ya las conquistas pasaron a ser, por ejemplo, darles motos a los policías, uniformes... Está pasando lo mismo ahora. Ahora los logros son kilómetros de carreteras, empresas estatales, conexiones telefónicas... Todas esas cosas son necesarias, pero para eso no era necesario que mueran los compañeros en El Alto, ni en los bloqueos de caminos, no era necesario hacer una revolución, eso lo podría haber hecho Sánchez de Lozada o Jaime Paz Zamora. Con el neoliberalismo, crecimiento económico también hubiera habido.
D.: Tras las movilizaciones de los últimos meses, ¿cuál es la situación del proceso?
A.A.: Está corriendo el grave riesgo de agotarse no en un horizonte verdaderamente transformador, sino como decía, en una restitución del capitalismo del Estado. No es para eso por lo que hemos luchado a lo largo de las últimas dos décadas contra el Estado, que siguió siendo oligárquico y neocolonial pese a la revolución del ’52. No es para tener ingenios azucareros de propiedad estatal. No es para que el Estado se vuelva un nuevo terrateniente en el agro. No es para que tengamos un YPFB subordinado a las trasnacionales. No es para que la gente tenga que seguir subvencionando a las trasnacionales para que produzcan gasolina y diesel.
Pero, ¿cuál es la alternativa? Es el modelo social comunitario que está establecido en las constitución política del Estado, como base estructural de la sociedad del vivir bien. Y no queremos socialismo, ni soviético, ni de Chávez ni de Fidel, queremos la sociedad del Vivir Bien. Ahora, que eso se parezca tanto o cuanto al socialismo es un tema propio de quien tenga interés en estudiarlo, de los teóricos y los politólogos. Nosotros sabemos en términos básicos que iremos desarrollando a través de nuestras vivencias en qué consiste esa sociedad, ese modelo social comunitario. Consiste en una empresa comunitaria de amplia base social, efectivamente incluyente donde la gente a través de su organización social tradicional, ancestral o innovada finalmente sea dueña de los medios de producción, decida sobre el proceso productivo y también sobre el proceso redistributivo. Y que se reproduzcan las formas solidarias que ya existen y permitan una apropiación democrática del excedente, de la riqueza.

VIII Marcha Indígena por el Territorio y la Dignidad

En Bolivia, desde el 15 de agosto mas de 2.000 indígenas, familias que representan a 34 pueblos originarios de tierras altas y bajas –con CIDOB y CONAMAQ como organizaciones matrices– caminan en la VIII Marcha Indígena por el Territorio y la Dignidad. Desde Trinidad, capital de Beni, al norte del país, hasta la sede de Gobierno en la ciudad de La Paz. Más de 600 kilómetros de recorrido y 3.500 metros de desnivel. 

 
La Marcha Indígena fue disuelta con violencia por más de 400 efectivos policiales el 25 de septiembre, cuan do se cumplía el día 41 de la marcha. Más de 2.000 personas fueron disueltas y destacados dirigentes indígenas fueron detenidos. Como muestra de rechazo a esta represión, Evo Morales ha decidido suspender la construcción y la ha calificado de “imperdonable”.
La ministra de Defensa, Cecilia Chacón, presentó su dimisión irrevocable. Durante todo el recorrido, las mujeres encabezaron la marcha con contundencia y radicalidad. Algunas de ellas recorrieron el camino estando embarazadas. También caminaban niñas, niños y personas mayores. Durante el recorrido han muerto un bebé y un adolescente.
La intransigencia del Gobierno de Evo Morales contra la Marcha, con bloqueos policiales durante varios días, impidió el acceso de alimentos y agua. Además, ya antes de su disolución, se ha perseguido a organizaciones y dirigentes indígenas, se han reprimido las manifestaciones de apoyo y agudizado una fuerte campaña mediática de deslegitimación. 



Marchar pacíficamente
“Nosotros siempre hemos tenido esa característica de marchar pacíficamente. No queremos empeorar, queremos solucionar, por eso es que marchamos cada vez que tenemos que reclamar, porque de otra forma no podemos”, dice Juana, del pueblo sirionó. Ella anduvo en 1990 en la que fue la primera marcha indígena por los mismos caminos que hoy. Entonces dio a luz a una niña. En esa marcha, se consiguió la Titulación de Tierras Comunitarias de Origen (TCOs). Años después, volvió a marchar por una Asamblea Constituyente que dio lugar a la nueva constitución política del Estado boliviano. Hoy, ya abuela, vuelve a marchar porque ésta se respete.
El objetivo principal de la Marcha es la defensa del Parque Nacional y Territorio Indígena Isiboro Sécure, (TIPNIS), en la amazonía Boliviana, frente a la construcción de una carretera entre las localidades de Villa Tunari y San Ignacio de Moxos. El Parque Nacional Isiboro Sécure es reconocido como tal desde 1965 y se considera una de las áreas de mayor biodiversidad así como la reserva acuífera principal del país. 
 

 
TIPNIS, territorio indígena
A su vez, como territorio indígena está titulado desde 1990 para tres pueblos originarios, chimán, yuracaré y mojeño. En total, 6.000 personas que viven en 64 comunidades. La constitución boliviana, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Declaración Universal de los Pueblos Indígenas garantiza a las comunidades el derecho a “ser consultados mediante procedimientos apropiados y en particular, a través de sus instituciones”, sobre todo cuando los recursos naturales ubicados en su territorio están en juego. Los pueblos del TIPNIS nunca han sido consultados.
En las comunidades del TIPNIS, sin carretera, se denuncia desde hace años el avasallamiento de tierras, el saqueo de recursos y la extracción ilegal de madera. Estas comunidades temen que la carretera facilite la invasión de los cultivadores de coca y la proliferación del narcotráfico, la entrada de empresas petroleras y de extracción maderera, algo que intensificará el pirateo y destruirá los diversos ecosistemas y la integridad de las comunidades indígenas hasta su desaparición. Se habla de “etnocidio” y de daños irreversibles.
El conflicto estalla hoy, pero la polémica en torno a la carretera no es nueva. La negativa de los pueblos indígenas, legítimos propietarios del territorio, generó que ningún Gobierno antes se atreviera a aprobar el proyecto ansiado por los grupos de poder (ganaderos, petroleras, empresarios agroindustriales y transnacionales). Sin embargo, en 2008, Evo Morales firmó el contrato en silencio. Dos años después convocó a los pueblos del mundo al Foro Mundial contra el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra. Los intereses tras el proyecto Bajo el discurso del “desarrollo”, la “integración nacional” y la conexión de departamentos (Cochabamba y Beni), el Gobierno ha empezado a construir.
La carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos forma parte de uno de los corredores interoceánicos de la Iniciativa para la Integración Regional Sudamericana (IIRSA), un plan regional de infraestructuras para conectar en torno al transporte, energía y comunicaciones, que busca garantizar el transporte para la explotación de los recursos naturales en 12 países sudamericanos y de la Amazonia especialmente. Esto implica la construcción de hidroeléctricas, puentes, represas, carreteras que, según denuncian las organizaciones indígenas, están trayendo miseria y explotación a las comunidades donde se ubican.
La carretera por el TIPNIS es un tramo de un corredor más amplio para conectar comercialmente los océanos Atlántico y Pacífico, entre Chile y Brasil. Este país es el principal beneficiario de la carretera, que se lleva a cabo merced a un préstamo de 412 millones de dólares con el Banco Brasileño de Desarrollo Económico y Social. Este banco es conocido por la financiación de megaproyectos de un altísimo impacto social y ambiental.
La obra, asimismo, se ha adjudicado a la empresa brasileña OAS, con relaciones directas con el Gobierno de Dilma Rousseff. Esa empresa acumula innumerables denuncias por negligencia, impacto ambiental, corrupción, tráfico de influencias y explotación laboral. OAS ha ejecutado grandes obras tanto en Brasil como en otros países: las represas Iñambari en Perú y Baba Vices de Ecuador o el hospital de Rancagu en Chile, obras que han generado grandes movilizaciones sociales en contra. Al TIPNIS se suman fuertes intereses madereros y petrolíferos así como de explotación de tierras por industria agraria, ganadera y cocalera. La oposición a que la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos atraviese el TIPNIS es la primera demanda de la Marcha Indígena, pero no es la única. Hay una lista inacabable de denuncias de expolio de tierras, explotaciones mineras y petroleras ilegales, incumplimiento de leyes y necesidades en educación y salud que afectan a tacanas, chimanes, chácobos, quechuas, mojeños, guaranís, yuracarés, sirionó, chiquitanos.
La trascendencia del conflicto es un debate de fondo que cuestiona los conceptos de desarrollo, Estado, sistema económico, social y cultural. En juego está la autonomía de los pueblos como conquista histórica y la diversidad cultural de Bolivia. Quienes marchan y la mayoría de quienes defienden la carretera, reconocen que pelearon y votaron por un presidente indígena. Decepción y enfrentamiento “entre hermanos”, que mantienen al pueblo boliviano en tensión. 

ORGANIZACIONES INDÍGENAS CONVOCANTES DE LA LA MARCHA DE LA TIERRA
La subcentral TIPNIS, principal convocante
Agrupa a 6.000 personas y 64 comunidades originarias que habitan el Parque Isiboro Sécure (TIPNIS). Son de las etnias chimanes, mojeños y yuracarés. La subcentral es propietaria del parque “tierra comunitaria de origen”. Viven de la caza, la pesca, la recolección y la agricultura.
Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia, CIDOB
Incluye a 34 los pueblos indígenas del oriente del país, “tierras bajas”. Los habitantes de la Amazonia y el Chaco son principalmente guaraníes, ayoreos, chiquitanos y trinitarios. Son etnias minoritarias y algunas no están integradas en el sistema capitalista. Defendieron el proceso de cambio y el Gobierno del MAS.
Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qulasuyo
Sus siglas son CONAMAQ. Es una organización indígena, basada en autoridades y organización tradicional comunitaria, del altiplano y valles. Está compuesta por etnias quechua y aymara. Marchan junto a los indígenas del trópico, porque “la defensa de Tierra y Territorio nos une a todos y todas”, aseguran.
Central Obrera Boliviana, la COB
Es una organización histórica de los trabajadores bolivianos, fundada en 1952. Protagonista de las luchas de mineros y fabriles. Su dirección secundó el Gobierno del MAS. Apoyan la marcha, y convocaron una jornada de huelga el 28 de septiembre en apoyo a la Marcha Indígena.
Confederación de las “Interculturales”
Está formada por quienes eran llamados “colonizadores”. Son campesinos migrantes que se instalaron en nuevas tierras abiertas a la agricultura, tienen mucho peso en la producción de la hoja de coca. Evo Morales pertenece a este sector. Desde hace semanas bloquean la Marcha, con la permisividad del Gobierno.